Crédito de la imagen: http://www.robotics.gatech.edu/

Año 3030. El lugar era lúgubre, oscuro, el Sol hacía tiempo que había dejado de bañar, con sus ya delicados rayos de luz, las grisáceas e inmensas llanuras de otrora fértil campo. El ser, con forma de humanoide y aspecto aterrador había sido delineado y transformado por el inexpugnable paso del tiempo. Manejaba a velocidad de vértigo poderosas computadoras, de las que emanaban, en forma de holograma virtual, diferentes y distintas realidades del pasado. Se atisbaba en su pérfida y oscura mirada, una intensa plenitud de satisfacción cuan moldeaba a su antojo las diferentes personalidades de la antigüedad. Esas poderosas máquinas solo requerían de unos simples bites archivados y rescatados de ancestrales aparatos de antaño, paréceser llamados discos duros, para expandir en los albores de los tiempos una simulada realidad; su objetivo, reconstruir en una milésima de segundo toda una vida virtual de aquellos desdichados seres del año 2013. Humanos que, en su día, sin ser conscientes, almacenaban,  por entonces, trazos y trazos de su paso por otros remotos tiempos, pincelando para "Eternus", así, su desaventurada actualidad.

Podría ser el guión de una nueva película de ciencia ficción. Pero de momento, no, tal vez es simplemente una momentánea calentura mental. Me pregunto: ¿se quedará nuestro Alma en la Tierra en forma de bite? ¿Estaremos indefensos ante tanta y tanta información personal? ¿Se manipulará en un futuro nuestro paso por este tiempo? ¿Se rebelará ante tan extraño ser esa nueva consciencia? La respuesta está en tus redes sociales... ¿Continuará?


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